viernes, 22 de noviembre de 2013

A propósito de #nosespían


Gauthier Toulemonde es un naufrago digital que no pudo ver el último programa de Salvados dedicado al espionaje. Ha estado durante un mes trabajando en una isla  a 10.000 kilómetros de su casa con sólo un portátil para comunicarse con sus compañeros de trabajo. Un Robinson Crusoe en pleno siglo XXI.

Social Media apps

Si te paso como a Gauthier, te recomiendo que veas el programa entero para hacerte una idea de todo lo que rodea a empresas como Google, Facebook y compañía. Como community manager que llego antes de ayer a la profesión es una parte que siempre me ha preocupado. Jordi Evole puso las preguntas que siempre nos han venido a la mente. Se hablaron de las cookies en las páginas web:


La publicidad en nuestro correo de Gmail que nos aparece encima de nuestras cuentas o los anuncios de Facebook que se nos abren a la derecha en nuestro muro de noticias mientras revisamos nuestras últimas actualizaciones no están por casualidad. Puede que no les hagamos mucho caso pero es la fuente de ingresos de las empresas del sector de las redes sociales. Nada es gratis en Internet.


En realidad, siempre nos han espiado. Lo que ocurre es que de vez en cuando surgen actividades como las que denunciaba Glen Greenwald sobre la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos y sus escuchas para ponernos en alerta. Después del barullo que se monto en los primeros días, todo parece haber vuelto a la normalidad. Seguimos generando datos -los teléfonos móviles y WhatsApp-, que ahora son más fáciles de rastrear, esa es la diferencia.

"Tenemos que estar conectados en sociedad, porque si no, no tenemos amigos" - Chema Alonso -[Minuto 03:10]

La cuestión es si seríamos capaces de abandonar todo ese tipo de dispositivos para evitar ser rastreados y tener una vida, ¿mejor? Comparto que vivimos con la necesidad de estar conectados a todas horas pero en nuestra mano está darle un poco de sentido de común. Se puede vivir enredado en la red y tener una vida en la calle.
Tenemos más mecanismos para comunicarnos pero el cara a cara tiene algo que le hace especial, ¿no?